La Cofradía de los Blancos se remonta hacia los últimos años del siglo XIX. Ya existían en Cehegín otras Cofradías cuando los Blancos iniciaron sus desfiles procesionales. Sin embargo, sus raíces tienen unas características bien definidas que se distinguen de las demás Cofradías. En efecto, los Blancos se formaron entre personas de clase media del pueblo, entre ellos había comerciantes que se costearon de forma particular el mantenimiento de la Cofradía. Otras, por ejemplo, los Moraos, Coloraos y Negros estaban mantenidas por el apoyo económico de las clases señoriales de alta alcurnia: Conde de Campillos, Don Pepe Sánchez y Don Amancio Marín respectivamente.
Por el año 1910 las procesiones en Cehegín aumentaron su brillantez con la adquisición de «pasos» nuevos. Los Coloraos, Cofradía antigua del Señor de los Azotes, incorporaron la imagen de San Pedro, obra adquirida directamente por Don Pepe Sánchez con su propio dinero. El encargo lo hizo de forma privada y tan preciada mercancía llegó a su casa de la Cuesta Moreno en la noche de Miércoles Santo. Antes de abrir el cajón se puso en contacto con su administrador Ramón Piñero y le rogó que no diese tal noticia a su esposa porque era deseo suyo darle una sorpresa al día siguiente. Aquella noche de Miércoles Santo fue preparada la imagen de San Pedro pero notaron la falta del histórico gallo que simboliza las negaciones del Santo. Sin pérdida de tiempo D. Pepe Sánchez trabajó horas y horas en su taller y fabricó en madera un precioso gallo que unió al «paso». Al día siguiente, en la procesión de Jueves Santo el pueblo de Cehegín gozó de entusiasmo y fervor con la mirada puesta en esta preciosa imagen.